El árbitro de fútbol israelí Orel Grinfeeld, nacido en Kiryat Yam el 21 de agosto de 1981, es uno de los colegiados más destacados de su país y una figura consolidada en el panorama internacional. Su ascenso dentro del arbitraje israelí lo llevó a convertirse en árbitro internacional de la FIFA, abriéndole las puertas a competiciones europeas organizadas por la UEFA.
En el terreno de juego, Grinfeeld se caracteriza por un estilo firme pero dialogante, con una comunicación clara que favorece el ritmo del partido. Su presencia equilibrada y su lectura táctica del juego le han permitido asumir encuentros de alta exigencia, tanto en la liga nacional como en citas europeas.
Uno de los momentos más destacados de su carrera llegó cuando debutó en la fase de grupos de la UEFA Champions League, dirigiendo un partido entre el Real Madrid y el Viktoria Plzeň, un hito que marcó su entrada en la élite del arbitraje continental. También ha sido árbitro principal en finales de copa en Israel, lo que refuerza su estatus dentro del arbitraje de su país.
Orel Grinfeeld representa al árbitro moderno: preparación constante, criterio estable y capacidad para afrontar escenarios de presión internacional sin perder el control. Su trayectoria demuestra cómo un colegiado puede proyectarse globalmente desde una liga menos mediática gracias a la profesionalidad y la consistencia.