Antonio Rapuano es un árbitro de fútbol italiano, nacido en Rimini el 10 de abril de 1985.
Su carrera ha seguido el camino tradicional del colectivo arbitral italiano, pasando por las categorías regionales hasta alcanzar la élite del arbitraje en la Serie A.
Desde sus primeros pasos, Rapuano mostró constancia en su formación. Inició su labor como árbitro a los quince años y avanzó hasta la Lega Pro, siendo luego promovido para dirigir en Serie B antes de debutar en Serie A.
En su desempeño más reciente, fue designado para partidos de alto nivel, aunque también ha estado sujeto a revisiones críticas por parte del organismo arbitral.
En cuanto a su estilo, Rapuano busca un arbitraje con autoridad pero también fluido, consciente de la exigencia de la máxima categoría. Su origen en Rimini le aporta un fondo de disciplina y humildad, aspectos que él mismo ha resaltado como clave en su desarrollo profesional. Sin embargo, la evolución no ha estado exenta de contratiempos; por ejemplo, tras una actuación muy cuestionada en un duelo de la Serie A, fue «degradado» temporalmente a la categoría de Serie B como medida correctiva.
En el plano humano, Antonio Rapuano representa a una generación de árbitros italianos que han crecido con la formación interna del Associazione Italiana Arbitri (AIA), combinando una profesión fuera del fútbol – trabaja como agente de policía local en su ciudad natal – con la actividad arbitral.
Su trayectoria sigue en desarrollo, y su nombre continúa siendo uno de los que merece seguimiento en el contexto del arbitraje de fútbol italiano.