Davide Massa es un árbitro italiano con carácter firme y un estilo rígido y disciplinado. Debutó en la Serie A en 2011 y obtuvo la escarapela FIFA en 2014, lo que le permitió dirigir en la Champions League y la Europa League.
Su arbitraje se caracteriza por su bajo margen para la interpretación, mostrando con frecuencia tarjetas amarillas y rojas. En la Supercoppa Italiana 2017, dirigió la final entre Juventus y Lazio, un duelo tenso que terminó con victoria 3-2 para los romanos.
Uno de sus momentos más polémicos ocurrió en 2023, cuando en la Coppa Italia, expulsó a Romelu Lukaku tras su celebración de gol, en un contexto de insultos racistas. Esta decisión generó un fuerte debate sobre el criterio arbitral.
Pese a la controversia, Massa sigue siendo un árbitro de referencia en el fútbol italiano y europeo, respetado por su autoridad y rigor.